
Juegan las blancas.
Posición de la partida Morphy – Andersen, tercera del match, París, 1858.
Este tipo de posiciones me cuestan mucho más de lo que deberían. En este tipo de situaciones, donde hay muchisimas posibilidades al menos aceptables, fijar la mente para calcular me resulta en extremo difícil. Así en esta posición ví lo que jugó Morphy pero no lo consideré porque no fuí capaz de calcular lo que pasaría en una variante dos jugadas despues. Simplemente la deseché por motivos «generales».
