La posición «maldita»

El sábado mi rival no compareció a jugar su partida. Pero justo antes de eso ocurrió un evento un poco gracioso. Los organizadores equivocaron el rival con el que debía jugar y comencé mi partida con el rival equivocado. Luego de algunas jugadas, encontrándonos en la siguiente posición:

los organizadores nos informan del error, mi rival fue a jugar con el que le correspondía y yo termine ganando como ya comenté. Lo llamativo del asunto es que unas semanas antes en una partida, a ritmo lento online, la conexión de mi eventual rival falló y no pudimos seguir el juego, exactamente en la misma posición.
Aparentemente no debo jugar esa posición.